En cada rincón de la Casa de Tucumán se respira historia y esto se debe, nada más y nada menos, a que se trata de la cuna de la Independencia de la República Argentina. Actualmente es el centro tradicional de festejos cada 9 de Julio y funciona como museo, donde se exhiben vestuarios y muebles de la época.
A continuación, queremos contarte todos los detalles y curiosidades de la Casa de Tucumán, para que viajes a través del tiempo junto a Tangol.
Si estás en la provincia o vas a visitarla y te interesa conocer más curiosidades e historia de la Casa Histórica, el city tour Histórico de Tucumán es la opción perfecta. Un guia especializado te va a acompañar hasta las raíces de la historia moderna Argentina para que comprendas la dimensión de la tarea que cumplieron los congresales de Tucumán.
El recorrido es por dentro y fuera de la casa y el Museo Casa Histórica de la Independencia. También vas a conocer el centro histórico de la ciudad, el Museo Lillo de Ciencias Naturales, la Casa Belgraniana (espacio clave para entender el camino hacia la independencia) y la Villa Nougués y San Javier, para acercarte al Cristo Bendiciente.
Además, en el restaurant Sol San Javier vas a probar las "empanadas tucumanas" y conocer sus secretos. No va a faltar una deliciosa copa de vino de la casa.
¿Qué pasó en la Casa de Tucumán?
Corría el año 1816 cuando esta casa fue asignada para las sesiones del Congreso General Constituyente, donde los representantes de cada provincia se reunirían el 9 de Julio del mismo año para firmar el Acta Independencia de la actual República Argentina.
Después de dos meses de debate, los congresales proclamaron la ruptura definitiva de los vínculos con la monarquía española, y la renuncia a toda dominación extranjera. Este acto no solo consolidó la independencia argentina, sino que también inspiró a otros movimientos independentistas en América Latina.
La casa era propiedad de Francisca Bazán de Laguna, una ciudadana destacada de la clase alta tucumana. La mujer fallecería cinco años mas tarde, pero aporte a la declaración de la independcia sigue siendo reconocido hasta el día de hoy.
¿Cómo era la Casa de Tucuman en 1816?
La Casa de Tucumán antigua era de una sola planta, muy maciza como todas las arquitecturas de aquella época. Su patio estaba rodeado de habitaciones destinadas al personal de servicio.
Dos de estas habitaciones, las paralelas a la fachada, fueron adaptadas para las reuniones del Congreso. Para esto se demolió una pared divisoria, de modo que quedara un salón de 15 metros de largo y 6 metros de ancho.

Por otro lado, la casa tenía un portón de madera en el centro, columnas torsas y a cada lado del portón, ventanas enrejadas.
La Sala Grande estaba dividida en dos, donde su parte más amplia funcionaba como un comedor. Además, había una puerta que daba al primer patio y otra que daba al segundo patio y un espacio más chico que, al parecer, funcionó como cocina. En este patio se encontraban los baños y otras dependencias que ya no existen.
Demolición y reconstrucción de la Casa Histórica de Tucumán
Suando se trasladó el Congreso a Buenos Aires, la casa fue devuelta a sus propietarios, y con el uso y el paso de los años pasó a deteriorarse. Por esta razón, demolieron las construcciones del patio para darle un estilo más moderno.
En 1874, la Casa de Tucuman fue adquirida totalmente por el Estado Nacional, que se la otorgó a correos y posteriormente al servicio de telégrafo. Es importante mencionar que los gobiernos no contribuyeron al mantenimiento del lugar hasta 1903, por lo que la demolición casi total fue inevitable. La única parte del edificio salvada fue el Salón de la Jura de la Independencia.
Afortunadamente, en 1941 la Casa de Tucumán fue declarada Monumento Histórico Nacional. A partir de ahí se realizó un proyecto para reconstruir el sitio tal cual como era en la época del Congreso de Tucumán. La obra empezó en 1942 y se inauguró al año siguiente, el 24 de septiembre.
La Casa de Tucumán en la historia argentina reciente
El 9 de julio de 1971, el presidente Juan Domingo Perón declaró en este lugar la independencia económica de Argentina, dando la noticia de la cancelación de la deuda externa.
En 1976, se adquirieron los terrenos con la Casa de Tucumán con la idea de construir algún edificio auxiliar que finalmente no se concretó. Años más tarde, se destinó al espacio público bajo el nombre “Plaza de los Congresales”.

Por último, en 1996 se cambió el color de las puertas y ventanas de color madera a azul. La razón de esta modificación se debe a una investigación histórica que comprobó que en 1816, el Estado provincial había comprado pintura de este tono para el mismo objetivo.
Cómo es la Casa de Tucumán por dentro: visitas guiadas y recorrido histórico
Una manera de sumar más conocimientos sobre la cultura e historia de este destino hermoso es con el City Tour Tucumán. Se trata de un recorrido por la exhibición completa de la mano de personal del Museo que brinda información de cada rincón de la Casa Histórica.
Además de la Casa, vas a pasear por sitios como La Plaza Independencia, la Casa de Gobierno, el Templo de San Francisco, la Iglesia Catedral, el Museo de la Industria Azucarera, el Parque 9 de Julio, Plaza Urquiza, la Legislatura, el Casino, el Teatro San Martín, el Colegio Nacional y la Casa Belgraniana y el barrio de Yerba Buena.

Los horarios de visita son:
- Lunes a viernes: 10:30 - 12:30 - 16:30 hs
- Sábados: horarios flexibles depende la cantidad de personas
- Domingos cerrado
- En julio no se realizan visitas guiadas
- Para visitas escolares, hay que solicitar turno y se dan de lunes a viernes turno mañana a las 10:45 y 11:45 o turno tarde a las 14:45 y 15:45

Para facilitar las instalaciones, recorridos y actividades, el museo tiene a disposición:
- Personal capacitado en lenguaje de señas
- Sillas de ruedas, andadores y equipos de sonido
- Se permite la entrada con perros guías
- Transcripción en braille de los carteles en el museo
- Rampas móviles